- Aprovisionamiento de cuentas
El administrador de sistemas añade cuentas para los nuevos usuarios, elimina las cuentas de los usuarios que ya no están activos y gestiona todos los problemas posibles en relación a las cuentas, como por ejemplo contraseñas olvidadas. El proceso de añadir y eliminar puede ser automatizado, pero algunas decisiones (donde poner el home del usuario, en que máquina, etc) deben hacerse antes de añadir el usuario.
Cuando un usuario deje de pertenecer al sistema, su cuenta debe ser deshabilitada. Se debe hacer una copia de seguridad de sus archivos y sacarlos fuera del sistema para no acumular basura.
- Añadir y eliminar hardware
Cuando se compra nuevo hardware o cuando el hardware es movido de una máquina a otra, el sistema debe ser configurado para que reconozca y utilice ese hardware. La dificultad de esta tarea puede variar por ejemplo, desde instalar una impresora, hasta configurar un array de discos.
Ahora con la virtualización, las configuraciones de hardware se complican todavía más.
- Realizar copias de seguridad
Quizás sea la tarea más importante del administrador de sistemas, y también es la tarea más ignorada y que da más pereza realizar. Hacer backups es aburrido y consume tiempo, pero son increíblemente necesarias. Se pueden automatizar o delegar, pero sigue siendo responsabilidad del administrador de sistemas cerciorarse de que se ejectuan correctamente y en el tiempo planeado.
- Instalar y actualizar software
Cuando se adquiere nuevo software, debe instalarse y probarse, a menudo bajo diferentes sistemas operativos y diferente hardware. Cuando el software funciona correctamente, los usuarios deben ser informados de su disponibilidad y localización. Si se trata de parches y actualizaciones de seguridad, deben implementarse gentilmente en el entorno local.
El software local y los scripts administrativos deberían ser gestionados de manera que sean compatibles con los procedimientos de actualización utilizados.
Las instalaciones grandes requieren de supervisión. No esperes que los usuarios reporten sus problemas a no ser que sean graves. Regularmente comprueba que el correo y servicio web funcionan correctamente, revisa los ficheros log en busca de fallos o problemas, cerciórate de que las redes locales están conectadas correctamente y mantén un ojo a la disponibilidad de recursos en el sistema, como el espacio en disco. Todo esto, se puede automatizar.
Los fallos en el sistema son inevitables. Es el trabajo de un administrador diagnosticar estos problemas y llamar a expertos si es necesario. Normalmente es más difícil encontrar el problema que solucionarlo.
- Mantener una documentación local
Un sistema suele variar con las necesidades de la organización, y comienza a diferir de lo que inicialmente se documentó. Como el administrador de sistemas es responsable de estos cambios, también lo es documentar los cambios.
El administrador es responsable de implementar una política de seguridad y comprobar periódicamente que la seguridad no ha sido violada.